Los mensajes feministas de Barbie

Por Ali Elías

A 64 años de su creación, Barbie finalmente se asume feminista y plasma su propuesta en la nueva película de Greta Gerwig. Los feminismos han conversado con Barbie desde su origen, con posturas que fueron variando con el tiempo y adaptándose a los cambios sociales. Barbie es un símbolo de autonomía femenina, como también de frivolidad, cosificación y estándares de belleza opresivos. El inicio de la película, una parodia de la apertura de 2001: odisea en el espacio, muestra la promesa de Barbie de terminar con la opresión de las niñas y su confinamiento a un destino único: convertirse en madres. Pero tan pronto conocemos a Barbie, podemos observar que la vida en Barbieland tampoco es perfecta. La película incorpora una serie de críticas feministas hechas a través de los años y Barbie aprende importantes lecciones:

 

Tacos altos vs. Sandalias: para resolver los problemas hay que elegir los zapatos feos. Barbie no quiere tomar el camino difícil, de lo incierto y lo desconocido, pero es la única forma de abordar los sentimientos incómodos que crecían dentro suyo. A pesar de querer hacerlo, la primera lección de Barbie es que no puede ignorar sus emociones. Barbie comprende la importancia de integrar todas las emociones y dejar de ver las sensaciones de tristeza o miedo como “malfuncionamiento”. 

Barbie Weird: El poder del conocimiento de las marginalidades. Cuando Barbie expresa la crisis existencial que estaba creciendo dentro suyo a las demás Barbies hegemónicas, ninguna tiene herramientas para ayudarle. Barbie debe acudir a Barbie Weird -Barbie Rara-, una muñeca que había sido maltratada en el mundo real. Barbie Weird, quien había sido excluida también en Barbieland, es la única que puede orientar a Barbie –también llamada Barbie Estereotípica- en su búsqueda. Barbie Weird ofrece su conocimiento sin rencor, a pesar de que Barbie Estereotípica sigue señalándole que es poco atractiva y rara, incluso cuando necesita de ella.

“Eres una amenaza al feminismo, ¡una fascista!”: Los daños que hizo Barbie al mundo real. Barbie llega al mundo real y se encuentra con fenómenos como el acoso, la ansiedad y la vejez. Cuando Barbie intenta acercarse a Sasha, la adolescente con quien pensaba que estaba conectada, es rechazada rotundamente. Sasha, intelectual y crítica, no duda en echarle en cara todo el daño que la imposición de la figura idílica de Barbie había hecho a generaciones de mujeres. Barbie, con el corazón roto, debe hacer frente a esta realidad. Es una conversación que representa las críticas que los feminismos han generado durante décadas.

“El es sólo Ken” y eso también es problemático: Antes de su crisis existencial, Barbie es notoriamente egocéntrica. Ken es tan secundario en la vida de Barbie, que ella ni sabe dónde vive. Ken, con una importante dependencia emocional y problemas de ego, se suma sin invitación a la travesía de Barbie. Barbie no logra decirle que no es bienvenido, probablemente por la presión patriarcal de ser siempre comprensiva y complaciente, pero actúa constantemente como si Ken fuera un estorbo. Ken, agobiado por la eterna subalternidad, descubre el patriarcado en el mundo real y decide importarlo a Barbieland.

Ni las sociedades ideales son inmunes al patriarcado: Ken, resentido y competitivo, convence fácilmente a los habitantes de Barbieland de que el patriarcado es una mejor forma de organización social. Quienes eran Barbies juezas, científicas y presidenta, son ahora sirvientes de sus respectivos Ken. La casa soñada de Barbie se convierte en el Dojo Mojo Casa-House de Ken. Y nada de esto era un problema para las Barbies que solo estaban acostumbradas a emociones e interacciones positivas y despreocupadas. 

El fin del patriarcado se organiza entre las Barbies descontinuadas y marginadas: Barbie no puede salvar a Barbieland del patriarcado manteniendo sus actitudes egocéntricas. Y los problemas sociales se observan mejor desde la periferia. Barbie Weird lidera un equipo conformado por todos aquellos modelos que salieron del mercado por ser considerados conflictivos o extravagantes, esta es la vanguardia de la revolución de Barbieland. Descubren que las Barbies pueden ganar conciencia si son expuestas a los contradictorios mandatos de la femineidad, y esto sólo puede hacerse en equipo y con trabajo organizado.

“I’m Kenough”: El patriarcado afecta a todos, no solo a las mujeres: El problema del patriarcado no se acaba con la toma de conciencia y el retorno al poder de las mujeres. Luego de esto aún queda una importante tarea: cuestionar los roles masculinos también opresivos que existían en Barbieland. Ken es Ken y eso es suficiente. No es “sólo Ken” o una extensión de Barbie. Ken abre los ojos a que él también puede ser autónomo y definir su futuro.

Volver a la caja no es la solución: El fin del patriarcado no significa que se reestablece el orden anterior marcado por superioridad indiscutida de Barbie ante Ken y la discriminación de los modelos descontinuados. En la nueva organización de Barbieland hay elementos del mundo de Ken. Barbie Weird no sólo es socialmente aceptada, sino que su lección de incorporar y asumir el dolor es visible en todas las Barbies.

Esta película de Barbie expande las nociones que tenemos de lo que representa esta muñeca. Se pone al día con varias discusiones sociales y lidia con críticas que llevaban años esperando una respuesta. Sin embargo, aún queda mucho por hablar. Quedan fuera de la discusión dos elementos importantes: por un lado, el peso colonial de esta muñeca, que se impone como estándar de belleza y femineidad en sociedades muy diferentes a la que la vió nacer; y por otro, el consumismo y la acumulación que propone el estilo de vida de Barbie. Aún así, esta película de seguro que va a generar necesarias e importantes conversaciones entre mujeres de todo el mundo.

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